Nos pidió no ser grabado
Fue como un balde de agua fría cuando nos hizo esa solicitud. Y me quedé pensando: ¿cuántas familias más habrán sentido lo mismo y no se atrevieron a decirlo?
La madre de Eric, al igual que todas las mamás que hemos conocido, llegó a Kellü con urgencia, pero sobre todo con un amor incondicional por su hijo.
Eric tiene 29 años y posee un daño orgánico cerebral que lo ha mantenido dependiente toda su vida. Hoy es una de nuestras causas activas: necesita pañales de adulto. Nos comprometimos a recaudar fondos para darle un año de tranquilidad.
Pero su mamá nos pidió un favor:
—¿Será posible que Eric no sea grabado? —nos preguntó.
Me contó que, cuando Eric era niño, otra fundación usó su imagen de forma desproporcionada.
Al escuchar sus palabras, sentí como si un balde de agua fría cayera sobre mí.
¿Cuántas familias -tal vez- se han sentido así con nosotros?
¿Cuántas mamás se han sentido vulneradas por la sobreexposición de sus hijos, pero no lo dicen por la urgencia de recibir ayuda?
Y lamentablemente, la evidencia en métricas muchas veces lleva a las fundaciones por ese camino.
Cuando mostramos la imagen de un niño, las donaciones aumentan exponencialmente.
Y cuando no lo hacemos, terminamos transformándonos en spam de correos y redes sociales.
Esta solicitud nos lleva a tomar conciencia sobre cómo estamos abordando la solidaridad como sociedad, y a nosotros como fundación, quienes somos responsables de manejar la información que llega a ustedes, los donantes.
También nos reafirma en el camino de esta nueva forma de comunicación:
No es necesario mostrar a Eric sufriendo.
Sólo hace falta contar su historia y transmitirte la alegría que él y su mamá sentirán cuando reciban la ayuda.
P.D. Si te gustaría donar por él, aquí te dejo el link. Te invito a realizarlo sin video, sólo por el deseo hermoso de entregarle una mejor calidad de vida a alguien que lo necesita.



